La aparición de asentamientos humanos irregulares es un fenómeno presente en todas las ciudades de Latinoamérica. La conglomeración de la población cerca de los grandes centros económicos y productivos es el resultado de la migración de la población rural a las grandes ciudades, en busca de una mejora en su calidad de vida. En Caracas, por ejemplo, se les nombra Rancho a estos asentamientos, en Lima prefieren llamarles la Barriada y en Río de Janeiro son famosas las Favelas; el Municipio de Querétaro, por su parte, ha optado por nombrarles simplemente Asentamiento Irregular.

Imagine: suena su despertador, abre los ojos y el cielo aún está teñido de negro. Como el reloj no perdona el más insignificante pestañeo, se estira y se levanta. Para darse un baño que lo refresque y termine de despertar, necesita salir por una cubeta con agua y llevarla hasta el baño. No sólo eso, debe tratar de que no se desperdicie mucha agua, ya que no todos los días van las pipas que abastecen de este vital líquido a la colonia, además de que el costo es sumamente considerable. Por si esto fuera poco, la energía eléctrica también es esporádica, se ha tenido que “colgar” de la línea y algunas veces la variación de voltaje ha dañado los electrodomésticos. O ¿por qué no?, imagine que carece del servicio de energía eléctrica; olvídese de los aparatos eléctricos. Afuera no existe alumbrado público; las calles en el mejor de los casos están aplanadas y no hay ninguna ruta que llegue hasta la colonia. Nada fácil, ¿verdad?

Niño y manguera (juego-labor)Esta es una realidad para muchos queretanos, ya que sólo en el municipio de Querétaro, existen poco más de 150 asentamientos humanos irregulares, que no cuentan con los servicios básicos y que en algunos casos tampoco tienen la certeza de poder cambiar esta situación pronto, ya que muchos de estos lotes se encuentran en terrenos que pertenecieron a sistemas ejidales.

Desde julio de 2007, fecha en que fue publicada en el Periódico Oficial la Sombra de Arteaga, en el estado de Querétaro existe el marco jurídico que regula  los procesos de regularización de estas colonias; según lo señala el artículo tercero de la Ley para la Regularización de los Asentamientos Humanos Irregulares del Estado de Querétaro, un asentamiento humano irregular lo constituye un “…grupo de personas establecidas en un terreno lotificado para fines de vivienda, sin contar con las autorizaciones expedidas por las autoridades competentes…”. Gente que al no poder acceder a cualquiera de los programas de financiamiento para la adquisición de una vivienda, ya sea gubernamental o de particulares, no tiene otra opción de engrosar el número de habitantes en estas colonias, y así, promover el surgimiento de nuevos asentamientos en el municipio.

La expansión de la mancha urbana de nuestra ciudad se agudizó en las últimas décadas, impulsada por la industrialización que vivió Querétaro a partir de los años sesenta. Dentro de la demarcación de las delegaciones: Epigmenio González, Félix Osores Sotomayor y Josefa Vergara y Hernández se localiza el 72 por ciento de los asentamientos irregulares en el municipio; los municipios que comparten el área metropolitana de la ciudad son: El Marqués, Huimilpan y Corregidora, este último con el crecimiento más acentuado en los últimos cinco años: 6.1% la tasa de crecimiento medio anual, el doble del promedio de la zona metropolitana en su conjunto.

En el capítulo segundo de la mencionada ley, el artículo 4º establece los requisitos necesarios para comenzar con el proceso de regularización, entre los cuales están: acreditar la propiedad del predio; que el asentamiento no se haya conformado como fraccionamiento; tener una ocupación real mayor al 40% de los lotes; contar con un informe técnico, expedido por la Dirección de Desarrollo Urbano del municipio, donde se indique la situación del uso de suelo; el asentamiento no debe ubicarse en zonas de riesgo o no aptas para el desarrollo urbano; y que el predio no se encuentre en algún proceso judicial, procedimientos administrativos o gravámenes que afecten el proceso de regularización.

Labores Domesticos 1

No tenemos nada…

 

A la falta de títulos de propiedad, permisos del ayuntamiento y procesos de regularización, le corresponde la falta de dotación de los servicios públicos, como la energía eléctrica, el agua potable, la recolección de basura, la urbanidad, vialidades, alumbrado público y el transporte colectivo. La poca y deficiente planeación urbana ha provocado, de una u otra manera, la proliferación de asentamientos humanos en zonas inapropiadas para el uso doméstico, que dificulta la procuración de los servicios básicos.

Para llegar a la colonia Altos del Salitre uno debe recorrer a pie un camino de terracería por unos 10 minutos. Se puede entrar por la colonia Los Padilla, a un costado de la UTEQ, llegando hasta el final de la colonia y tomar el camino de tierra que baja por la ladera del cerro; el otro camino entra por la comunidad de El Salitre, ubicada a un costado de la Av. 5 de Febrero con dirección a Santa Rosa Jáuregui. Desde el cerro donde está enclavado este asentamiento se domina el paisaje tanto al sur –mirando la mancha urbana-; como para el norte, donde la vista se pierde en los cerros de matorrales y arbustos medianos semidesérticos. Abajo se ve la presa El Salitre, y más allá, el Anillo Vial Fray Junípero.

Las casas de Altos del Salitre presentan una rica variedad tanto en su fisonomía como en los elementos utilizados para su edificación. Con cuartos y muros, que van apareciendo conforme la familia lo necesita, que están fabricados de cartón, láminas, tarimas, alambre, etcétera. Algunos lotes han sido ya dominados por el concreto y la varilla, y guardan en sus márgenes construcciones más en forma.

Labores Domésticos 2Para la señora María Dolores, vecina de la colonia desde hace 5 años, lo más importante y urgente para los habitantes es la introducción del agua potable; ya que, asegura, aunque en las juntas de vecinos, siempre piden una cooperación para la cuestión de los servicios básicos, hasta la fecha no se ha resuelto esta carencia “ahorita ningún servicio hay aquí, […] el agua la estamos comprando, viene la pipa y cada quien compra su agua. Ahorita está lo de la luz, pero lo que quisiéramos es la agüita; ora cuando menos deberían mandar una pipa, unos dos o tres tambitos que nos dieran de agua, porque la estamos comprando y el día que no haya…”

Por su parte, el señor Isaías Pérez Ángeles, representante legal de la colonia, aseguró que ya se ha iniciado el proceso de regularización. Este asentamiento se encuentra enclavado en terrenos que alguna vez pertenecieron al Ejido El Salitre, del cual, comenta don Isaías, “obtuve un poder del ejidatario, que me permite hacer y deshacer la parcela. […] La finalidad es que la gente tenga una casa propia, un terreno propio.”

Debido a esta naturaleza ejidal de sus terrenos, los habitantes de Altos del Salitre han tenido que acercarse a la Secretaría de la Reforma Agraria y a la Comisión para la Regularización de la Tenencia de Tierra (CORETT), esta última, dependencia descentralizada del Poder Ejecutivo Federal, se encarga de  regularizar la tenencia de la tierra en donde se encuentran asentamientos irregulares ubicados en predios de origen social (ejidal y comunal) y de propiedad federal.

Pérez Ángeles añadió que la colonia cuenta con alrededor de 450 lotes, de los cuales se encuentran ocupados apenas 30. Desde hace aproximadamente 7 años, cuando se comenzó con esta colonia, se realizó la notificación a Obras Públicas para que “tomaran en consideración esto como vivienda, como asentamiento humano; sólo falta que chequen las vialidades. Se está cumpliendo con todo lo reglamentario, por ejemplo, estamos pagando predial desde un principio en que tomamos la parcela.

- ¿Entonces el proceso de regularización ya casi ha terminado?

 

- El proceso de regularización sí, ya está en vías de que llamen, para ir a hacer el trámite de escrituración.” Finalizó.

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